lunes, 18 de agosto de 2014

La jauría


-Está perdiendo ventaja.
-Sí. Pensé que la perderíamos al adentrarse en el bosque.- Zarkoff graduó sus prismáticos hasta distinguir con nitidez el punto en el que creía haber visto a su presa. Ésta atravesó fugaz su campo de visión, pero el equipo estaba siendo utilizado en modo de captura. Hizo una busqueda lenta hacia atrás y congeló la imagen en el punto exacto en el que se apreciaba difusamente a la criatura atravesando unos arbustos. Estudió la imagen.
-Lleva una cría, es lo que la está retrasando.
Sus acompañantes callaron. Era Zarkoff el que tenía que decidir si una presa que no rendía al cien por cien, era suficiente reto para una partida de caza con la reputación tan alta como la suya. Después de unos segundos de tenso silencio, Zarkoff ordenó.
-Paremos a comer en la ruína, ya es hora. Así le daremos más ventaja.
La ruína, un muro de piedra derruído que hacía de parapeto, era el sitio perfecto para un tentempié. Además era, en cierto modo, una provocación para el grupo de radicales que habían escrito, con pintura en la pared, una frase que venía a significar algo así como: "Cazadores asesinos: pena de muerte"

*******

Unas horas despúes, el cerco se cerraba. Los cuatro fornidos tiradores, más altos que cualquier hombre, tenían rodeada a su presa que se escondía dentro de unos espinosos arbustos evitando hacer blanco en las armas de sus perseguidores.
-¡Suelta a Goliat!- Gritó Zarkoff.
Goliat, una enorme bestia fibrosa con unos colmillos capaces de masticar huesos como si fueran mantequilla, corrió como alma que lleva el diablo y se adentró en los arbustos hasta el sitio exacto en el que se acurrucaba el objetivo de Zarkoff y su cuadrilla. Pero Goliat no les provocó daño alguno, esa no era su misión. A base de golpes y crueles castigos, a Goliat, lo habían enseñado a sacar a las presas de su escondite para ser abatidas, pero nunca dañarlas.
Un disparo marcó el fin del espectaculo, lanzando a la presa con el corazón destrozado por los aires, y a su cría que salío despedida del cuello de su madre al que se asía hasta entonces.
-¿La llevaremos entera, Zarkoff?- Preguntó el más grueso del grupo, mientras la miraban tendida en el suelo.
-Creo que sólo la cabeza, el resto está muy deteriorado para un trofeo de cuerpo entero.
-¡Zarkoff! ¿Qué hacemos con la cría? Aún vive.- Preguntó uno de los velludos cazadores mientras, cogida por el pelo, la sostenía en el aire. Zarkoff, mirandolo con sus tres ojos color purpura, habló con sus fauces babeantes.
-Échasela a Goliat. Está hambriento y le encanta la carne humana.

12 comentarios:

  1. Invito a los cazadores a que lean tu relato... Muy bueno, Miguel Ángel.

    Un saludo.

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    1. Yo, de intentar un cambio, seria a sus hijos a quienes intentaría convencer. Hay aficciones que son puro fanatismo. Un fanático armado... Quita, quita!

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  2. Uy, uy, uy! Cómo juegas al despiste, en mi mente, los humanos han pasado de ser el cazador al cazado, jejeje!! Muy bueno, enseñas lo justo para que el lector piense exactamente lo que tú quieres! Me gustó!
    Un saludo!!

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    1. Bien sabes, como buena microrrelatista, que el que lee cuatro lineas, o se sorprende de alguna manera, o se olvida en segundos.

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  3. Pues aquí las tornas se cambiaron, y los que hoy cazan, o sea, los humanos, pasan a ser presas para lucir decorando paredes con sus testas, jeje. Comparto, Miguél Ángel. Besos.

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    1. Se trta de puntos de vista tantas veces en la vida... si consiguieramos ver desde otros ojos también, otro gallo cantaría. Gracias Delia!

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  4. Una controvertida paradoja que incita a reflexionar. ¡Estupendo relato, Miguel Angel!

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  5. Gracias! Es un placer que hayas visitado este ricón Ítaca. Y sí, habria que reflexionar tanto y se hace tan poco...
    Un saludo.

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  6. Pensé que eran humanos los cazadores, para Goliat debió ser un plato suculento la cría humana. Imagino que Zarkoff y compañía deben haber emulado a los humanos en su actuar despiadado. Muy bueno Miguel.
    Abrazos.

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  7. Enseñanza pura para aquellas bestias humanas que osan destrozar por el simple hecho de cazar saciar sus apetitos asesinos para después vanagloriarse ante otros como ellos. Crudo relato pero muy real

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  8. Muy bueno, Miguel Angel!
    Un giro que no solo sorprende sino que también invita a una reflexión.

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  9. Estupendo relato! Está lleno de elementos sorprendentes a cada párrafo, lleno de pizcas de información que van componiendo una historia nada convencional. Siempre es un disfrute leerte.

    Un abrazo!!

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