domingo, 18 de enero de 2015
Ciego
Encalaste tu mirada para tapar las humedades de un sentimiento que se hundía, de tu corazón piadoso recibí mentiras anestesiantes, pero llegó el dolor a tu pesar. Y no viste mis lágrimas pues mi despecho te declaró culpable.
Un sufrimiento escondido por compasión se multiplicó entonces, sufrimiento que desprecié a golpe de reproches de mi orgullosa y dolida estima que lo consideró un justo castigo.
Deberías odiarme, pero me amaste, sincera, sin miedos ni secretos; como yo te amo, pero escondido por sobervia y rencor. Soy un necio que no merece ni tu recuerdo.
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Inmensamente humano, tanto como desconcertante...
ResponderEliminar¡Cuánta fuerza en tan pocas palabras! Devastador.
ResponderEliminarExcelente tu prosa poética, Miguel. Abrazo, amigo.
Porque el amor saca lo mejor de nosotros mismos, el desamor nos convierte en auténticos necios, a veces llenos de crueldad. El único consuelo es la esperanza de la cura que el tiempo trae consigo...
ResponderEliminarPrecioso, desgarrador, tremendamente humano :)
Un abrazo!!
Como un sentimiento tan bonito puede degenerar, es lo que somos, humanos al fin y al cabo. Un micro poderoso.
ResponderEliminarAbrazos.
Muy bueno el micro. No creo que sea desamor. Tal vez la primera parte sí pero luego es realidad con madurez. Sobre la espalda. Un abrazo
ResponderEliminarMe ha encantado, muy bien escrito. Enhorabuena!
ResponderEliminarDiferentes formas de amar, unas francas, valientes, otras sombrías, ocultas... lo que hace de un hermoso sentimiento una dolorosa agonía. Impactante tu micro, mi estimado Miguel, me puso la piel de gallina. Un abrazo!
ResponderEliminargracias
ResponderEliminarPura poesía en prosa!! Rompen y vapulean tus palabras como el amor que describes!
ResponderEliminarUn abrazo Miguel Angel!!
Hola Miguel Ángel.
ResponderEliminarHermosa prosa poética.
Espero el amor triunfe sobre la soberbia, los malentendidos, el ego y el orgullo herido.
Todos merecemos ser amados, tú no eres la excepción.
Un gran, gran abrazo.