viernes, 23 de enero de 2015

La deshumanización de Henry.



Un día, Henry, que estaba enamorado de la tecnología,  su pequeño smartphone, su PC de última generación, etc... estudió las diversas ocupaciones que le hacían actuar como un humano imperfecto. Valoró, procesó y envió un Email a su novia diciéndole que ya no tenía tiempo para ella. No sintió pena ni dolor.

Fue a encender un pitillo pero el disco duro de su cabeza se lo impidió con un comando de negación y un razonamiento matemático y correcto "Acción destructiva e inútil". Sintió algo parecido a la alegría cuando fue consciente de que estaba actuando como una máquina. Se puso frente al espejo, la imagen, confusamente pixelada, fue tomando  más nitidez hasta que pudo verse en alta definición. Esto le produjo una sonrisa de satisfacción de apenas un segundo de duración, ya que también fue valorada como inútil.

 Haciendo alarde de la brizna de humanidad que quedaba en su ser, sintió hambre, lo percibió como un aviso de "batería baja". Tenía medio sandwich, lo devoró con gula, sin embargo, no apreció su maravilloso sabor, apreció los sabores de todos sus ingredientes, los enumeró y los clasificó por categorías alimenticias; no apreció satisfacción al degustarlo. Comprendió entonces que ya no volvería a sentir placer jamás, ni pena, ni amor... "ecuación irrealizable" "incoherencia de datos" fue el mensaje.

 Corrió hacía su PC, pues comprobó que la hora de inicio de su sistema coincidía con el momento en que envió el Email a su novia pero, cuando llegó, comenzó a rellenar una base de datos. Salió al patio, se sentó junto a la piscina: el aire llegaba atravesando el parque botánico y traía maravillosos olores a humedad, a pino y flores, a naturaleza. Archivó los olores por categorías, "viento del noroeste fuerza 3, temperatura 16,5 grados centígrados" Una lágrima se fugó veloz por su mejilla, "exceso de lubricación ocular", "pérdida de fluido lacrimal" Se quedó sentado, intentó escuchar a los pájaros "Modo de ahorro de energía activado", "Entrando en estado de suspensión"...

11 comentarios:

  1. Brillante, ingenioso, Excelente. Tremendo relato amigo. Un abrazo

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  2. Muy buena crítica a lo que las tecnologías pueden llegar a hacernos, a ocupar incluso nuestro metabolismo, y eso, es terrorífico, como tu relato.
    Saludos.

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  3. ¡Brutal! Y con muchísima razón... Que cierto es que las tecnologías a veces nos idiotizan más de la cuenta... ¡Genial reflexión y crítica! Ojalá la Humanidad no termine convirtiéndose en Robots de carne y hueso programados... u.u
    ¡Un besín! ^^

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  4. Tremendo Miguel Ángel. Ya somos casi como Henry. Da para pensar sobre muchas cosas, muy original. Un abrazo

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  5. ay!! esto me ha encantado, si mi mama leyera esto,me diria : si ve? como estamos de fregados? el fin del mundo:(..... pues me produce cierta tortura emocional, como ir en contra ...no se quizá ni entiendo el sabor que me ha dejado tu escrito, es sencillo y a la vez un tema profundo...pero hay esperanza? espero que si! ingenioso y crudo, te dejo besos dulces aquí, gracias por escribir.

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  6. Madre mía, que no nos pille una como ésa, porque tanta perfección y racionalidad acaban con todo, jeje. Muy buen relato, querido Miguel Ángel, además de muy original. Lo comparto muy gustosa y te dejo besos y mis mejores deseos para el finde.

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  7. Muy buen relato de ciencia ficción que da la sensación de que cada día será más parecido a la realidad. Genial, Miguel Ángel.
    Abrazo.

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  8. Has dado vida a un "Deus ex machina" terrible y fascinante. Nuestro cuerpo como un hardware. Uhmm, mete miedo. Muy bueno +Miguel Ángel.

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  9. Uauuuu!! Qué bien escrito, qué bien narrado, qué bien se fusiona el hombre con la máquina haciendo esa perfecta comparación entre cada acción y sentimiento humano con el bip bip tecnológico! Simplemente genial! Admito tu originalidad y tu creatividad!
    Un abrazo, Miguel Ángel.

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  10. Tremendo el proceso que describes, y me lo parece precisamente porque me recuerda a algunas cosas que no son ficción. Una historia dramática, espero que no lleguemos a tanto con nuestra propia estupidez. Brillante, me encantó!! :)

    Un abrazo.

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  11. Y así, el hombre se convirtió en máquina. ¡Qué inquietante! Tanto amor por la tecnología le ha llevado a formar parte de ella. Lo que no pensó era en lo que se perdería, porque, al menos en eso, la humanidad sigue teniendo sentimientos, aunque algunos parecen no tener, ¿verdad?
    Me ha gustado mucho ^^
    ¡Un abrazo!

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