lunes, 26 de enero de 2015
Inspiración blanca.(Panacea)
Nos apeamos del tren en marcha. No corría demasiado y podíamos volar. Admiramos desde el cielo el bosque y las casas mas todos se iban alejando. ¿Es lo que quisimos? Yo no he sentido el frío pero la nieve quema y ahora estamos solos. Descubrimos muy tarde que también somos eslabones, pero nos oxidamos y la nuestra es la más tensa de las cadenas. Unos robustos barrotes se materializan infranqueables. Los pasajeros nos miran desde la ventanilla, con lástima, pero hicimos tanto daño... Ha llegado el momento de caer. Somos los engañados.
* Dedicado a los amigos caídos
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Admirable prosa mi amigo.
ResponderEliminarPoetica y sentida.
Felicitaciones.
Abrazo
Siempre me ha gustado tu forma romantica ,para llevar casi que todo lo que escribes,me ha facinado mucho tu prosa con un drama tan sentido, te dejo besos de chocolate! siempre muy ag usto cuando visito tu blog.
ResponderEliminarNadie es libre y todo es una ilusión. Tremendo Miguel Ángel. Un abrazo
ResponderEliminarMuy buen relato Miguel, la locura visualiza formas de escapatoria.
ResponderEliminarAbrazo!!
Un texto dificil, Miguel Ángel, cargado de interpretaciones. Creer que somos libres y podemos volar, es la más cruel de las burlas. Quien sigue en el tren te mira con una mezcla de lastima e ironía. Bueno, muy bueno
ResponderEliminarMuy buen micro, que invita a la reflexión y que se presta a múltiples lecturas. Besos y comparto. Feliz semana!
ResponderEliminarTu prosa se hace verso. Encontraría mil maneras de describirlo: melancólico, romántigo, desgarrador... todo ello junto y fusionado en perfecta armonía!
ResponderEliminarQué bien escribes, amigo!
Un saludo!!
Un excelente escrito que tiene múltiples lecturas, en el que puede sentirse ese salto (o intento de salto) a la libertad.
ResponderEliminarAbrazo, Miguel!