lunes, 4 de mayo de 2015

La Moza


Roldán era gordo como un tonel de vino. ¡Qué digo! Mucho más gordo que un tonel de vino. Él era el que daba las órdenes, esforzándose en que su voz sonara lo más grave y ronca posible. Sus acompañantes eran hombres duros, peligrosos, y él era el jefe; su voz tenía que sonar también dura y peligrosa.
                En verdad, Roldán, se había ganado la fama de ser el hombre más peligroso del ejército. No sólo por su ronca y grave voz, sino por su crueldad desmesurada con los habitantes de la aldea y, sobre todo, por su tendencia a abusar salvajemente de todas las doncellas que se ponían a su alcance.
                Jonás, el anciano padre, alzo la vista, colocó su mano en la frente a modo de visera y saludó a los tres jinetes. –Buenas tardes caballeros ¿Qué se les ofrece?- Roldán, un poco adelantado de los otros dos, se tomó un buen rato para mirarlos inquisitivamente, primero al padre, que sintió un frío recorriendo su espina dorsal, luego a la madre que bajó su mirada en un gesto de sumisión y por ultimo a la joven moza que le mantenía la mirada, casi desafiante, provocadora. –Buenas tardes, señores. Como bien saben, el ejército necesita de todos los hombres aptos para la guerra que habiten en el reino. Tengo entendido que tienen un hijo joven y sano ¿No es así?...
                Ante la negativa del anciano alegando que había un error, Roldán ordenó a sus hombres que registraran la casa y los alrededores no encontrando estos nada. Pero lejos de marcharse pacíficamente como la familia de agricultores había esperado, Roldán se llevó a la joven moza y la encerró en el pajar.
                Desde fuera se escuchaban los sonidos inequívocos del amor, gemidos, el retozar en la paja, algún grito ahogado, no muy claro si de dolor o placer. –Ta güena la moza ¿Eh?- Dijo uno de los dos hombres que esperaban fuera –Pos sí. Aluego le pediremos al Roldán que nos deje también retozar- Contestó el otro, a lo que el primero continuó –Sí, seguro que ya hacemos aquí la noche jodiéndola-
                La madre, angustiada y desobedeciendo a su marido que le había mandado no hablar, gritó –¡Por el amor de Dios! Díganle a ese hombre que pare ya, que la moza no es moza, que es mi hijo disfrazado para no militar, ¡Que me lo van a lisiar!- Con los ojos como platos, los dos hombres de un respingo se incorporaron y corrieron al pajar. Y al abrir la puerta...
                A gatas, amordazado y con los ojos en blanco, estaba Roldán siendo salvajemente estocado por el mozo, que por cierto y viene a cuento era un súper dotado. Lo intentaron retener sí, pero como el viento escapó, robándoles un caballo.
                Cuando liberaron a Roldán, dijo un esbirro –Señor, lo alcanzaremos y le daremos muerte enseguida. No quedarán testigos de esta humillación- Pero Roldán, con una voz ni grave ni ronca, amenazó –¡No se os ocurra hacerle un rasguño, salvajes!
                Ahora le llaman la Roldana.

17 comentarios:

  1. Jajajaja, buenisimo, Miguel Angel. He gozado leyéndolo, casi como la Roldana. Abrazos

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  2. Muy bueno, hay que ver como es la vida. Desde luego Roldan/a parece que ha disfrutado de este final imprevisto.
    Un saludo

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  3. Jajajjajaja, tremendo, Miguel Angel, divertido, satírico y audaz, una lectura "penetrante", un gran gancho a la caja de la risa y un buen merecido al tal Roldán, ahora Roldana tras ver la luz en aquel pajar. Estupendo, compañero.
    ¡Saludos!

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  4. Buenísimo, Miguel Angel, me has hecho reír mucho. Un abrazo

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  5. Hola Miguel.
    Es muy ingenioso y divertido.
    El final es muy gracioso.
    Abrazo

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  6. Jajaja, ¡buenísimo!

    -¡Que me lo van a lisiar!- Que madre para considerada.

    Un saludo!.

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  7. Me has hecho reír. Muy bueno. Roldan descubrió algo nuevo. Un abrazo.

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  8. Ay, Miguel Ángel, que risa, que gracioso y que bien se lo pasó la Roldana. Buenísimo Abrazos, besitos.

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  9. jajajaja, ay! Me ha encantado. "EL HUESO MÁS DURO DE ROER ES SIEMPRE EL MÁS SABROSO". Ese final, además del giro, me ha resultado tierno. Buenísimo :) Un abrazo

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  10. :( ..AISSHH! soy la única que sintió pesar por la roldana?...jiji entre preocupación me he reido jijiji,siempre disfrutando de lo que escribes,te dejo besos!!

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  11. Divertido y ocurrente. Un mometo diferente entre tanto sufrimiento medieval!

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  12. Mil gracias por vuestros comentarios que le dan vida a este rincón. Me alegra sobremanera comprobar que os he hecho, al menos, sonreír. Se os quiere.

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  13. Realmente sorprendente, jaja
    Se lo tiene merecido el tal Roldán

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  14. Muy bueno, Miguel! Una narración estupenda como siempre y un final que me ha sorprendido y hecho reír.
    Abrazo, amigo.

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  15. Ja ja ja ja ja. ..buenisimo. ....parece que estaba a tu lado. ..escuchándote. ...contar el relato. ....soy Sonia. ...besos

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